jueves, 30 de abril de 2015

La izquierda y la violencia


Ataca a la autoridad, la inversión y la población y, cínica,

 exige que no se le responda

No creo en el comunismo, tampoco en los comunistas, a quienes considero seres alimentados por el odio y la envidia; y por tanto son falsas sus reivindicaciones humanitarias. Cuando han llegado al poder, después de haberse “apropiardo” del discurso solidario y haber satanizado al capitalismo como egoísta y codicioso, han sometido a los pueblos a través de la fuerza bruta para beneficiar solamente a la elite o pandilla gobernante. Su doctrina humanista y solidaría es un engaño para someter al hombre a sus designios e intereses, y no, como alardean, para buscar la justicia social y una redistribución equitativa de la riqueza. Para ellos, el hombre es sólo un medio para lograr sus intereses, no un fin en sí mismo.
Cuando al ser humano se le limita en su libertad, en su creatividad; cuando se iguala al talentoso y al trabajador con el ocioso o el burócrata, entonces, la motivación para el esfuerzo y la creatividad desaparecen. La historia de los últimos dos siglos es una clara referencia de que, en materia económica, los sistemas socialistas o comunistas fracasaron. ¿Quién generó más progreso y mejor calidad de vida a sus sociedades, Corea del Norte o Corea del Sur, Rusia o Estados Unidos, Cuba o Taiwan?
Los peruanos no votamos por el comunismo, votamos porque continúe el desarrollo económico, por seguir en el modelo exitoso de libre mercado que generó confianza e inversión y admiración en el mundo. Sin embargo, la poca convicción de nuestro gobernante, su falta de autoridad y liderazgo, han  frenado el crecimiento. Se detuvo la inversión y perdimos parte del territorio peruano en manos de los comunistas que nadie había elegido.
En el sabotaje al proyecto minero de Tía María se han quitado la careta y mostrado su verdadera cara: la violencia. Que no se rasguen las vestiduras por la muerte del agricultor Victoriano Huayna Nina, pues eso era justamente lo que esperaban, la mejor noticia para los comunistas era victimizarse, necesitaban un muertito, no para llorarlo o solidarizarse con su familia, sino para pasearlo como trofeo de guerra.
Las intimidaciones contra quienes no se suman a la paralización convocada en el Valle del Tambo no cesan. La casa de la madre del dirigente campesino Gustavo Núñez fue sitiada por la turba. La gobernadora regional Yamila Osorio ha informado que existe una relación de las viviendas que serán atacadas en las próximas horas: “Ya comenzaron con los ataques en Cocachacra, siguieron en Punta Bombón y ahora dicen que atacarán las casas de El Arenal.”
Es una vergüenza que el nuevo frente formado por conocidos dirigentes izquierdistas no haga un deslinde con la violencia y que lleve en sus filas a personajes como Gregorio Santos, quien paralizó Conga y sentó así el precedente de la violencia que se impone sobre el estado de derecho. Su presencia avala los métodos subversivos que tanto daño le han hecho al Perú.
La izquierda reta el desarrollo minero, ataca a la autoridad, a la inversión y la paz social, y en el colmo del cinismo exige que no se le responda. Su odio a la empresa y al capital es financiado por el narcotráfico, la minería ilegal, la corrupción y ONG extranjeras. Desgraciadamente, vienen ganándole la batalla al Perú.

Por Guillermo de Vivanco Roca Rey
30 – Abr – 2015

¿Y dónde está la derecha?


Sobre una de las curiosidades de la política peruana:

 Nadie admite ser de derecha

Al inicio de la campaña electoral los astros empiezan a alinearse hacia el “centro-izquierda”, posición favorita de cualquier aspirante político en este país. Todos quieren lucir su lacito de “izquierda” en la solapa y sacar del bolsillo su discurso a favor de los pobres. Nadie dice representar a la derecha, ni siquiera a la “centro-derecha” aplicando la misma fórmula desinfectante. Otros incluso apuestan por un anodino centro. Y esto pese a que un segmento mayoritario de la población prefiere votar por un candidato de derecha, según reciente encuesta, y a pesar de que los pobres ya son una minoría de la población. No obstante, el circo político ofrece la misma función de equilibristas de centro-izquierda tratando de entretener a los pobres. Una vez más constatamos que mientras la realidad cambia, las mentalidades permanecen inamovibles.
Una de las cosas más ridículas de la política peruana es que la derecha no existe oficialmente. Nadie admite ser de derecha. Destacados opinólogos y políticos repiten hasta el aburrimiento que “la democracia necesita de una izquierda bien representada” pero jamás dicen lo mismo de la derecha, como si la democracia solo necesitara de la izquierda para vivir. ¿Y dónde está la derecha? ¿Quién la representa? Si uno mira a la derecha no ve a nadie, está vacía porque todos se han corrido a posar en el centro, empujándose incluso para salir más allá, hacia el lado izquierdo. No sería raro ver a PPK abrazando a Hugo Blanco. Nada es descabellado en la política peruana.
Curiosamente el Perú es el país donde la izquierda está más desprestigiada y donde nunca logró consolidarse institucionalmente. Hoy sigue siendo lo mismo que hace medio siglo: un conglomerado de iluminados hablando de unidad desde su propio tótem. Lo máximo que han logrado es establecer ONGs, que también son las entidades más desprestigiadas y odiadas en el país por su funesto papel en el relato histórico del terrorismo, el maltrato de militares y su rol en los conflictos sociales, la nueva forma de guerra popular mediante la cual confrontan la ley y al Estado de derecho, reemplazándolos por el asambleísmo popular, buscando imponer sus posturas con violencia en lugar de votos. Es lo que siempre hizo la izquierda.
Pero lejos de distanciarse de la izquierda por lo que significa, nuestros políticos insisten en posar como luchadores de izquierda. La situación no deja de ser penosa y hasta ridícula. Políticos cuajados, identificados cabalmente como de derecha, salen disfrazados, cual monas con falditas y labios pintados, para pasar por señoritas de izquierda. Así caen en la trampa de la zurda, que se pasó décadas estigmatizando a la derecha para convencer a todos que ser de izquierda es lo correcto. Ya es hora de revertir esta absurda idea. Toca reivindicar a la derecha.
Necesitamos una derecha libre de complejos y traumas. Quienes deberían vivir con traumas son los de izquierda que nos llevaron al holocausto del terrorismo, y sin embargo salieron libres de polvo y paja gracias al informe de la CVR. La izquierda aún está plenamente identificada con la violencia social. Tampoco hace falta posar en la izquierda para hablar de los pobres, aunque esa no debería ser la base del discurso político. La izquierda ha sido siempre el disfraz y la pose de los demagogos que buscan la imagen de Robin Hood, de luchadores por los pobres y enemigos de los ricos. Tradicional guión político que los candidatos escenifican sobre sus estrados, como aún lo sigue haciendo Ollanta Humala. Son políticos del montón fabricados por costosos asesores de campaña con ideas baratas. Los tiempos ya no están para eso.
Por Dante Bobadilla
30 – Abr – 2015

La mano que mece la cuna


Sobre la libertad de prensa y los intereses colaterales 

que sesgan a ciertos medios

La libertad de información es un derecho fundamental y además, según Naciones Unidas, la piedra angular de todas las libertades. Por ello, la prensa libre es la columna vertebral de la libertad y la democracia. Los medios tienen la obligación ética y moral de transmitir información a los ciudadanos con la menor tergiversación posible. De permitir que las personas ejerzan su libertad de expresión y de facilitar el diálogo político. De darle voz a las minorías, aunque su línea editorial sea opuesta a los intereses de aquellas. Porque la base de la democracia es que existan opiniones diversas y que los ciudadanos puedan escucharlas y decidir libremente. Y es por ello que cuando los directorios de los medios tienen grandes intereses empresariales colaterales surgen zonas grises que perjudican a los ciudadanos, a la democracia y al Estado de Derecho.
Mucho se ha dicho sobre la concentración de medios en el Perú. Podremos coincidir o no con ello, sin embargo, no podemos negar que llama la atención la selección de las noticias que los medios locales reproducen.
Un ejemplo de ello es que mientras los medios en el Perú gastaron ingentes cantidades de tinta en reportar el último escandalete ocurrido en el Congreso, esta vez por una gracia del fujimorismo, y el uso indebido de los fondos del Estado para viajes con propósitos proselitistas, el vicepresidente de la Confiep y Presidente de la Cámara Peruana de la Construcción, Lelio Balarezo, pasaba a la clandestinidad tras ser  condenado a 5 años de prisión por evasión tributaria. Los medios, salvo contadas columnas de opinión, decidieron que tal vez este hecho no sería de interés nacional y por ello prefirieron no dedicarle espacio.
Por alguna razón, creyeron que los trapos sucios de nuestros congresistas, el regreso de Popy y el último videíto de Milet eran mucho más importantes para la opinión pública que el repudio nacional que los actos de Balarezo merecen.
Hace unos días, Claudia Cisneros publicó en su columna de La República una crítica al “modelo neoliberal” haciéndolo responsable de la podredumbre del país. Sostenía que “[el modelo neoliberal] ha colocado la ganancia, el dinero, el lucro por encima de cualquier cosa y de todo. (…) Ese modelo todo lo corrompe: el ejercicio de la política, el ejercicio del control policial y judicial, el ejercicio del libre mercado. El Estado de Derecho y hasta la democracia son prescindibles si obstaculizan la generación de dividendos. Si no sirven para asegurar los dineros de los poderosos y el poder de los adinerados, entonces se atropella, se aplasta o se aniquila.” Cisneros se equivoca, porque el “modelo neoliberal” como lo llama, no es el problema. El problema es la calidad de las instituciones que tenemos y de empresarios como Balarezo, que creen que puedan efectivamente pasar por encima de todo y de todos. El problema son la prensa y quienes dirigen los medios, y las razones e intereses que motivan su selección de noticias.
Los más interesados en defender el modelo que ha permitido el crecimiento económico, la reducción de pobreza y la expansión de la nueva ‘clase media’ deberían ser los empresarios. Por ello, seguimos esperando que la Confiep y los empresarios hagan undisclaimer y condenen públicamente a Balarezo. Pero así como en el Congreso otorongo no come otorongo, en el sector empresarial, empresario no come amiguito empresario.

Por Ana Luisa Guerrero
30 – Abr – 2015

CARATULA DEL DIA 30 DE ABRIL


CARATULA DEL DIA 30 DE ABRIL

miércoles, 29 de abril de 2015

La falacia fujimorista



Sobre algunas formas de argumentación incorrectas

Una de las falacias más usadas para descalificar a quienes nos cuestionan o critican es la llamada falacia tu quoque (tú también). Considerada como una falacia no formal, la expresión latina que la designa tuvo su origen en una circunstancia histórica grave. Nos referimos al asesinato de Julio César quien, al ver a Bruto, su hombre de confianza y protegido, levantando el puñal contra él para matarlo, exclamó: “Tu quoque, Brute, fili mi”(Tú también, Bruto, hijo mío).
Esta falacia es una variante de la conocida falacia ad hominem (contra el hombre) y consiste en contestar a un argumento (a través del cual somos acusados o criticados de algo), acusando, a quien nos critica, de lo mismo. De esa forma, en la lógica falaz y torpe de quienes emplean este razonamiento, el argumento presentado por el acusador queda desbaratado sin advertir que la conclusión no se desprende lógicamente de las premisas.
La estructura del razonamiento es bastante clara. Procederemos a aplicarla al escenario del parlamento nacional para poder observar cómo actúa. Utilizaremos el último escándalo político protagonizado por los parlamentarios fujimoristas en relación con el uso indebido de los fondos del Estado para realizar viajes con propósitos proselitistas. Empecemos. El partido oficialista filtra información respecto de que algunos parlamentarios de Fuerza Popular (fujimoristas) han hecho uso indebido de los fondos del Estado para realizar viajes cuyo cometido fue participar en un evento partidario (A critica a B); luego de la acusación, los miembros de Fuerza Popular, sostienen que los del Partido Oficialista han incurrido en la misma falta pues también han realizado viajes con el mismo u otro propósito ajeno a la actividad propiamente parlamentaria (A es también culpable de lo que se le acusa o critica a B); finalmente, dicen, los fujimoristas, con qué autoridad moral nos acusan los del oficialismo si ellos incurren en el mismo error. Por lo tanto, la acusación o la crítica que se nos hace no puede ser legítima (la crítica de A a B no tiene sustento y debe ser rechazada).
¿Dónde radica el razonamiento falaz? Es evidente: en el hecho de que la conclusión no se desprende de las premisas. ¿Qué relación hay entre el hecho de haber cometido una falta y el que los otros también la hayan cometido? Sin embargo la cuestión es más grave. Este tipo de razonamiento nos induce a pasar por encima de la falta diseminándola o distribuyéndola entre los otros, como si ese hecho, por alguna razón misteriosa, la borrara. Ergo, si todos incurrimos en el error, ¿dónde está el error?
Lo que sigue ya es historia conocida y se aplica siempre que los políticos buscan evadir su responsabilidad. Por ello terminamos escuchando lo mismo: “Hay que reglamentar mejor las cosas, hacerlas más claras para evitar el “error” o, en el colmo del cinismo: “Los legisladores representamos a la nación y no solo a las localidades por las que fuimos elegidos”. No pues, señores fujimoristas. Razonen bien. Así no se soluciona las cosas. Tampoco se solucionan diciendo, diligentemente, que “hemos pedido que se investigue a todos los congresistas que han realizado viajes con propósitos partidarios, con los fondos del Estado” o “se ha ordenado a los miembros de Fuerza Popular que, de haber incurrido en algún error, devuelvan el dinero”.
La moral fujimorista, imbuida de ese pragmatismo que se desentiende de las faltas cometidas y de las cuestiones morales de fondo (como, por ejemplo, el ejercicio de la virtud), busca que estas faltas sean invisibilizadas confundiendo a la opinión pública y relajando nuestra moral, afectándola en lo más puro que existe en ella: la honestidad. Y es allí en donde radica el mayor peligro, es allí, en esa forma de hacer política, en donde todos, como sociedad, corremos el riesgo de envilecernos una vez más, como sucedió en los años noventa. El dejar de reconocer una falta grave o de infectar a los demás con el error cometido, haciéndolo pasar por algo intrascendente, constituye la esencia de la falacia fujimorista.
La actitud de sus partidarios, que sigue siendo la misma que nos llevó a la catástrofe moral hace quince años, es el peor mensaje que un ciudadano noble y de buenos sentimientos puede recibir.

Por Jorge Valenzuela
29 – Abr – 2015

¿Qué es ser de izquierda hoy?



Sobre los nodos pretenciosos o patéticos que unen a la

 zurda marxista

“Para lejos me lo fías”, repetía Don Juan Tenorio. En ese gran firmamento donde las estrellas de la izquierda brillan separadas millones de kilómetros, incapaces de convivencia o concordancia, tirios y troyanos se preguntarán qué es ser de izquierda hoy. Cuestión de tacto, suerte o análisis duro y puro, la pregunta sobrepasa el límite razonable lleno de contradicciones. “¡Para bien lejos me lo fías!” volvería a repetir Don Juan si tuviera que responder tamaña pregunta. Los nodos que unen a la izquierda podrían ser los siguientes:
Uno. “Es un deber moral ser de izquierda”, la sentencia proviene de uno de los peruanos con mayor influencia mediática; el reputado cocinero Gastón Acurio. Hijo de un connotado acciopopulista, Acurio refrendaba aquella perorata vieja y trágica con que la izquierda criolla y de todos los confines del mundo hace alarde de una supremacía en el sentido moral más puro. Es decir, de este lado de la raya los adanistas forjadores de un mundo nuevo con un hombre nuevo, y por allá los hijos del gran capital. ¿Habrá reparado Acurio que él es un hijo de la creación de la riqueza? Sus palabras fueron música para los oídos de muchas izquierdas, especialmente para aquellos que ahora deleitan sus caros platillos sin abandonar la conciencia de clase.
Dos. Primero el “anti aprismo” y hoy el “anti fujimorismo”. “El voto anti aprista es el único mayoritario en el Perú”, dijo Carlos Malpica, en Marka, en 1980. El odio al APRA ha superado el límite de la sensatez para ser poseído por la crisis patológica. Semanas atrás el congresista Sergio Tejada, saltimbanqui moderno, dijo que la “unidad popular” (léase unidad de la izquierda marxista) surge teniendo como punto la oposición al APRA y el fujimorismo. ¿Cómo es posible aseveración tan delicada? La izquierda debiera construirse no como oposición sino como alternativa, y esto no se hace a última hora esperando el tren de Yehude. No hay éxito electoral sino se construye organización. Pero, como diría Cantinflas, “ahí está el detalle”. Desde el tuit uno es poderoso, pero construyan un partido y verán cómo se sufre.
Tres. Los DD.HH. Hace semanas Nicolás Lynch dijo que Venezuela es una democracia. Tanta fue la ira que el profesor Levitsky demandó una postura real de los zurdos. El mejor grito es el silencio y si es cómplice mejor. Que los pulpines tengan razones para protestar es obvio, esto es democracia, pero cientos de jóvenes han sido asesinados por las hordas chavistas y de eso la izquierda no ha hecho contricción. Como con Cuba y acaso con Stalin. Guantánamo es igual que las cárceles políticas en La Habana.
Cuatro. ¡Oro no, agua sí! Es una verdad que hay mucho culpable en los conflictos sociales y ambientales. Estado, empresa y la sociedad civil. Pero nos gustaría ver a Marco Arana izando bandera contra la minería informal con la energía y dedicación como lo hace con las empresas. ¿Es mucho pedir?. Que las empresas mineras tienen gran culpa en la novela nadie lo niega, pero que son parte de la solución también es cierto. Si las empresas fuesen estatales no habría ni Goyos ni Aranas, es que todo tiene un límite, la verdadera lucha es contra el capitalismo no contra la minería. Nadie duda que hoy en China los fusilarían por atentar contra las “fuerzas productivas”.
Por Iván Arenas
29 – Abr – 2015

Toledo y la trilogía del mal



A propósito de la eventual candidatura del líder de Perú

 Posible el 2016

El ex presidente Alejandro Toledo reapareció con la pierna en alto exigiendo que el Ministerio Público cierre ya la investigación del caso Ecoteva y las cuentas millonarias. Habló de un intento de alargar ese procedimiento para mermar sus posibilidades electorales. Sin embargo, utilizó los emplazamientos a los fiscales para tratar de posicionar a su eventual candidatura presidencial: denunció que una “trilogía del mal” estaría detrás de todas sus penurias e, incluso, amenazó con volver a ponerse la vincha de la Marcha de los Cuatro Suyos. No se puede negar que a Toledo le salió algo de la vena política que le permitió ganar una elección nacional.
Cuando el líder de Perú Posible menciona a la trilogía del mal todos entendemos que se refiere a Keiko Fujimori, Alan García y PPK. Enfilar en contra de los punteros en las encuestas que, además, con tonos más y menos, defienden el modelo económico y social es una manera de hacer escuchar una voz. Pero detrás de esos enunciados, tarde o temprano, aparecerá el conocido anti fujimorismo y anti aprismo del ex jefe de Estado. Y allí puede estar la gran apuesta toledista, más allá de que los candidatos a liderar el anti voto comiencen a tugurizar el espacio: Daniel Urresti, todos los potenciales candidatos de la izquierda y quienes sueñan con el outsider. Si las cosas siguen así, los siguientes candidatos que aparezcan en el estrado lanzarán pedradas contra la mencionada trilogía para ver si se ganan, como se dice, alguito. ¿Hay otra manera de modificar las preferencias electorales?
Alejandro Toledo es un monumento viviente del anti fujimorismo y del anti aprismo. Quizá Ollanta Humala podría disputarle semejante galardón, pero el nacionalista no está en carrera hacia el 2016. De allí que el líder peruposibilista cuente con las mejores posibilidades de vestirse con los colores del anti, incluso, más que el propio Urresti. Las encuestas ubican a Toledo después de García y él necesita más que nadie de la candidatura presidencial para enfrentar en mejores condiciones sus problemas en torno al caso Ecoteva.
El Perú no es tierra de cadáveres políticos y no sería nada extraño que Toledo encabece una alianza de Perú Posible con el nacionalismo.
Sin embargo el monumento viviente del anti voto en el Perú nos recuerda todos los límites que tiene esta aproximación a la política. El caso Ecoteva y los problemas que enfrenta Toledo nos indican que los acusadores de ayer son los acusados de ahora y que el espacio público no es un campo donde combaten ángeles contra demonios, sino un lugar de hombres imperfectos, repletos de cicatrices, y que el arte de la buena política siempre será elegir lo menos malo. Las ideologías totalitarias y los fundamentalismos religiosos son los universos de la perfección.
Toledo en carrera por el anti voto es abundante oxígeno para Keiko, Alan y PPK, porque genera desconcierto en los sectores indefinidos del electorado. Sin embargo esta columna se desarrolla sobre una simple especulación: que la candidatura de Toledo levante vuelo. Una posibilidad que hoy parece difícil.
Por Víctor Andrés Ponce
29 – Abr – 2015

CARATULA DEL DIA 29 DE ABRIL



CARATULA DEL DIA 29 DE ABRIL

martes, 28 de abril de 2015

Investidura con preguntas



¿Hasta dónde mantendrá Cateriano el margen de 

autonomía que ha conseguido? 

Con 73 votos a favor, 10 en contra y 39 abstenciones, el Congreso aprobó la investidura del Gabinete Cateriano y convirtió el choque entre el Legislativo y el Ejecutivo que terminó con  la censura de la ex PCM, Ana Jara, en un momento diferente para la gobernabilidad del país. La colisión de poderes, en vez de agravar la polarización, como sucedía en el siglo pasado, al parecer ha gestado espacios de acercamientos entre el oficialismo y la oposición. Es evidente que, en este resultado, mucho tiene que ver la audacia del jefe de Gabinete, Pedro Cateriano, quien se reunió con los líderes de las principales fuerzas opositoras, pero también la voluntad de la oposición de producir acercamientos.
Sin embargo la manera cómo se aprobó el voto de investidura (con elevado número de abstenciones) revela la fragilidad de las aproximaciones. Durante su exposición, Cateriano manifestó que el Gabinete requiere que el Congreso le delegue facultades para legislar en asuntos económicos, a fin de “reformar la legislación de los distintos sistemas administrativos y funcionales para agilizar la inversión pública y privada, las obras por impuestos y las asociaciones público-privadas en los tres niveles de gobierno”. Igualmente demandó facultades para legislar en materia de seguridad ciudadana y lucha contra el narcotráfico y en políticas sociales.
Sin embargo, la manera cómo un sector del nacionalismo planteó el tema, condicionando la confianza al Gabinete a la delegación de las facultades, no obstante que no había proyecto de ley autoritativa con materias y plazos de la delegación –tal como lo establece la Constitución-, revela que algunos, hasta el último momento, trataban de tensar las cosas, sabe Dios con qué objetivos. Las precisiones del propio Cateriano, en el sentido que una delegación de facultades legislativas requiere un proyecto de ley, bajaron la tensión que se había elevado en el hemiciclo.
Es evidente que los grandes retos del Gabinete están en la lucha contra la desaceleración económica y el combate al desborde de la criminalidad. De allí que una delegación de facultades legislativa en estos temas es un asunto que se puede discutir. Acelerar la inversión pública es un asunto de primer orden cuando se constata que la inversión privada ha dejado de crecer. Coordinar las políticas de Interior, el Ministerio Público y el Poder Judicial para  enfrentar la ola delincuencial es tema central cuando se constata  enfrentamientos entre las señaladas instituciones.
Sin embargo el voto de investidura conseguido por el Gabinete Cateriano nos revela que la tregua alcanzada entre oficialismo y oposición pende de un débil hilo. Ahora es más que evidente que la mal llamada pareja presidencial no se siente  a gusto con un jefe de Gabinete que se reúne con el fujimorismo y el aprismo y, por angas o por mangas, las provocaciones de un sector del nacionalismo buscarán dinamitar los débiles puentes construidos.
Aquí una vez más vale señalar las enormes responsabilidades de la oposición que, paradójicamente, debe proponerse otorgar gobernabilidad al Gabinete para garantizar un cronograma electoral ordenado hacia el 2016. Hasta dónde logrará Cateriano mantener los márgenes de autonomía que parece haber conseguido con respecto a la cúpula palaciega y hasta dónde la oposición mantendrá la paciencia, son las interrogantes que nos permiten señalar que el voto de investidura al Gabinete Cateriano es una apuesta de los sectores democráticos, pero las preguntas siguen expandiéndose.
28 – Abr – 2015

¡Que se vayan todos!


Sobre la actitud del gobierno y el Congreso ante las

 protestas contra Tía María.

El gabinete Cateriano ha pedido el voto de investidura al Congreso luego de “exponer y explicar las políticas de gobierno”. Cateriano, alfil de Mario Vargas Llosa, es un político prepotente que contiene su soberbia momentáneamente. El mensaje de Cateriano era claro: “muchachos, yo garantizo elecciones limpias”. Nadie lo cree capaz de reactivar la paralizada economía.
Mientras la “clase política” apoyaba a Cateriano, en Islay, se consolidaba la oposición al proyecto minero “Tía María” y la ineptitud del gobierno para persuadir a los campesinos y pobladores de Cocachacra era evidente. Llegó Cateriano y amenazó con “apresar a los que tomen carreteras y a los sentenciados dirigentes Jaime Cruz, Pepe Julio Gutiérrez”. Incluso la PNP detuvo a Jesús Cornejo, para quien la fiscalía solicitó prisión que el juez de Islay rechazó. Cornejo, se convirtió en un líder que defiende a los agricultores incluso con la cárcel.
En Lima, los medios daban cuenta de las andanzas mafiosas de Oropeza y su militancia aprista. Es un golpe a García. El objetivo de vincular al Apra con el narcotráfico se logró. Los congresistas fujimoristas viajaron a un mitin partidario con pasajes comprados por el Congreso. El oficialismo nacionalista pide a gritos que Nadine Heredia no sea citada a la comisión parlamentaria que investiga al “líder de izquierda” Martín Belaunde Lossio, porque ella “no lo conoce”. Lelio Balarezo, vicepresidente de CONFIEP es sentenciado por defraudar a la SUNAT, mientras Lima se convierte en escenario de asesinatos entre delincuentes. No es una película de Federico Fellini. Es la realidad.
Los agricultores de Cocachacra se movilizan y la Policía Nacional mata a Victoriano Huayna, un campesino de 65 años. La necropsia confirma que muere por un balazo de fusil AKM. El Ministro del Interior “releva al mando policial”, pero no renuncia, a pesar de su responsabilidad política. Cateriano y Ollanta Humala, mudos.
La prensa desenmascara a la policía “sembrándole” un cuchillo a Antonio Coasaca Mamani, agricultor de Cocachacra. Las imágenes muestran cómo un policía, luego de golpearlo y amenazarlo con la cárcel, le pone en la mano un “miguelito”. Vemos con estupor como desvisten y golpean a Víctor Tobar Choque, otro detenido, para culparlo de actos violentos y justificar la torpe represión policial.
El Ministro del Interior Pérez Guadalupe, vuelve a “relevar a los mandos policiales y condenar la acción policial”No renuncia, al contrario, va al estadio a dar el play de honor en la final del torneo del Inca. Al gobierno no le interesa la muerte de Victoriano Huayna, menos que la policía actué delictivamente.
Así asesinaron al gran dirigente campesino y alcalde de Kepashiato, Rosalio Sánchez, en La Convención, a quien arrojaron al río Vilcanota encerrado en la maletera de un auto, tras acusarlo de transportar droga. Claro, el entonces ministro del Interior Urresti tampoco renunció y hoy es candidato del gobierno a la presidencia.
La indiferencia y frivolidad del Ejecutivo frente a las protestas sociales tienen objetivos políticos o es simplemente incompetencia. Nadie lo sabe. En este contexto el voto de confianza al Gabinete Cateriano, es intrascendente sobre todo por un Congreso tan desacreditado ante la población.
Nada va a cambiar, lamentablemente. El Perú va por otro camino. La indignación popular empieza a sentirse en las calles limeñas y provincianas. En cualquier momento escucharemos ¡Que se vayan todos! Entonces llegarán las “botas salvadoras o el outsider autista”, y el Perú, volverá al agujero negro de las dictaduras.
Por Tino Santander
28 – Abr – 2015

¿Mejor licenciamos al Congreso?


La presentación de Cateriano en el Congreso y su 

pedido de facultades legislativas

Aunque al redactar estas líneas aún no se había producido la votación en el Congreso, todo parecía indicar que, por sana precaución democrática y ante el mal ocultado anhelo absolutista presidencial, el Gabinete Cateriano obtendría el voto de confianza.
Lo que resulta disparatado, es el pedido de facultades legislativas, tan amplio en materias y tan difuso en contenido que su concesión equivaldría a licenciar el Congreso mientras el Ejecutivo se ocupa de sus funciones.
Semejante pedido, en una situación tan delicada, incluso ante la clara vocación absolutista de Palacio, no puede sino generar preocupación por la evidente desconexión del Gobierno con la realidad política circundante.
El pedido de delegación de facultades, al ser tan amplio, equivale a decir ¨te pido que confíes en mi capacidad y buena fe, pero yo no confío en la tuya¨. Resulta más absurdo en materia de Seguridad Ciudadana, donde la experiencia de la anterior delegación conllevó a un irrespetuoso exceso de las facultades para crear la SUCAMEC, exceso mediante el cual se modificó un plazo contenido en una ley recién promulgada por el Congreso, con una disposición que no aportó absolutamente nada a mejorar la deteriorada seguridad ciudadana y agravó deliberadamente la problemática de las armas legalmente poseídas por los ciudadanos honestos, generando el actual embalse de licencias no renovadas.
Entre tanto, en un mal entendido espíritu de cuerpo presidencial, se niega hasta hoy, con negligencia cómplice, a reconocer y legislar severamente sobre el uso las armas de las fuerzas del orden, propiedad del Estado, que a diario son utilizadas por la  delincuencia.
Justamente en materia de armas de fuego, el Congreso acaba de promulgar una ley que el Ejecutivo debe reglamentar y aún no lo hace. ¿Para qué pide entonces facultades extraordinarias si la tarea que ya tiene parece quedarle grande? ¿Quiere acaso insistir en su inconstitucional y disparatado proyecto original con amplísimas facultades discrecionales para el funcionario, cuando es un hecho claro que ese tipo de normas genera abuso y más corrupción? ¿Si tenía objeciones que no fue capaz de sustentar profesionalmente y con coherencia en comisiones, pretende acaso imponerlas ahora al caballazo? Sencillamente absurdo.
En materia económica, resulta contradictorio que siendo de dominio popular las desavenencias de estilo con el ministro del sector, se espere que el Congreso le delegue facultades.
La fortaleza de la democracia nace del control y balance entre los poderes autónomos, por eso la delegación de facultades debe ser absolutamente excepcional y siempre muy específica.
En todas las materias citadas por el Jefe del Gabinete, el Ejecutivo haría bien en presentar públicamente sus iniciativas y explicarlas, sometiéndolas al Congreso, más aún cuando estamos en la recta final de un Gobierno que no no ha demostrado la capacidad técnica y política para ser sujeto digno de confianza entregándole función legislativa.
La confianza se gana con hechos buenos reiterados, pero eso parecen no entenderlo.

Por Dardo López-Dolz
28 – Abr – 2015

La falsa desigualdad



De las utopías socialistas a los eco-crímenes contra la 

humanidad.

Cada palabra tiene un sentido propio y poner la buena palabra sobre un problema es la fase inicial y clave para solucionarlo. Además, nunca se debería juzgar una acción, una idea, una política, etc. por sus intenciones sino por sus resultados.
A modo de ejemplo, ¿quién no ha escuchado la frase “hay que luchar contra la desigualdad”? Obviamente, este lema no apunta a la legítima defensa de la “igualdad en derechos” – es decir la igualdad frente a la ley (plasmada en la Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano (1789) sino a la persistente lucha contra las supuestas “injusticias sociales” que constituirían las desigualdades de oportunidades o de recursos. Seamos claros: me importa un pepino esas últimas desigualdades porque luchando contra ellas se generan desigualdades de derechos.
Al igual que el economista Martin Krause -y como él lo desarrolla con profusos argumentos en este video-, lo que sí me importa es la pobreza y la inconmensurable lista de plagas que afectan a quienes sufren dicha pobreza. Luchar contra ésta es lo que ha hecho el Perú en los últimos 25 años (con intensidad diversas, según el mandatario y su equipo) mediante políticas económicas más o menos liberales. Luchar contra la desigualdad es lo que hace Venezuela desde hace 15 años con su famoso socialismo del siglo XXI. Pero ambas luchas no son idénticas y no llevan a los mismos resultados y  esperanzas.
¿Y a modo general, qué ocurre en el mundo desde hace dos siglos? Como lo muestra muy bien el proyecto Gapminder, las desigualdades económicas no han parado de crecer, pero observan en esta animación (y aquí sin los comentarios) cómo, a pesar de esto, se ha mejorado considerablemente las condiciones sanitarias reflejadas en la esperanza de vida. Entre el mundo bien igualitario de 1810 y el actual, de solo ver la esperanza de vida, escojo, sin la menor duda, el mundo mucho mejor y más desigualitario de hoy.
Ya hemos visto cómo evolucionó la esperanza de vida en comparación con los ingresos (podríamos hacer lo mismo con la mortalidad infantil). Ahora veamos cómo han evolucionado nuestras emisiones de CO2.  Las tendencias a largo plazo en los dos siglos que acaban de suceder son obvias, mientras fue creciendo el ingreso per cápita fue bajando la mortalidad infantil, aumentando mecánicamente la esperanza de vida y aumentando también nuestras emisiones de  CO2.
Obviamente nos queda mucho por hacer a fin de reducir la pobreza; cosa en la cual nunca ayudan los socialistas y sus representantes más radicales, los comunistas. También como lo indiqué anteriormente, si bien la tecnología nos permite, entre otras cosas, aumentar nuestra eficiencia energética (siempre que disfrutemos ya de servicios básicos y tengamos solvencia económica), lo cierto es que gente razonable tendría que aceptar que nuestras emisiones, sean a nivel mundial o para el Perú, aumentarán, ya que la cantidad de gente que todavía está esperando acceder a dichos servicios básicos es, desafortunadamente, muy alta.
Tal como en el caso del tema de la igualdad, con el disfraz de la supuesta buena causa ambiental, los izquierdistas convertidos al ecologismo (por oportunismo frente al fracaso de sus antiguos caprichos) nos muestran con sus acciones que, de hecho, no les importa la situación de los pobres y/o son incapaces de identificar claramente los problemas prioritarios.
Esto se traduce a diario en sus luchas puntuales pero mortíferas contra la tecnología transgénica – por ejemplo contra el arroz dorado-, o con su odio contra las fuentes de energía fiables y baratas, que son la base del verdadero progreso social. ¡Lo que viene, lo repito, no es alentador!
Por Vincent Dumortier
28 – Abr – 2015

La Corte y los comandos


¿Qué hará el presidente si la Corte Interamericana falla 

contra los comandos?

En los próximos días, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) fallará sobre la nueva denuncia de la ONG Aprodeh contra los militares del comando Chavin de Huantar, que rescató con vida, el 22 de abril de 1997, a 71 rehenes del grupo terrorista MRTA, en la residencia del embajador del Japón.
Lo más probable es que ese tribunal  fallará a favor de Aprodeh. Las dudas surgen en torno a cuál será la respuesta del Perú a semejante afrenta que violaría el derecho fundamental de los comandos al debido proceso, en los términos del plazo razonable, pues en ninguna sociedad democrática se admite que una persona sea sometida a una misma investigación penal por ¡18 años!.
La gran pregunta es si el presidente Ollanta Humala, militar de carrera, se allanará ante una sentencia injusta o asumirá una actitud digna de defensa de los DDHH de los comandos, honrando así la memoria del comandante Juan Valer y el capitán Raúl Jiménez, a quienes la muerte libró de sufrir las humillaciones que enfrentan hoy sus camaradas.
El antecedente más cercano es la sentencia a favor de la terrorista del MRTA Gladys Espinoza Gonzales, patrocinada por la abogada Gisela Astocondor, de la ONG Aprodeh. La Corte condenó al estado y le ordenó indemnizar a Espinoza con US$105,000 por haber sido supuestamente violada en la Dircote, algo que nunca fue probado. La Dircote jamás recurrió a ese tipo de prácticas aberrantes.
Otros antecedentes son las sentencias de la Corte que condenaron al Perú “por violar los derechos humanos” del terrorista chileno Jaime Castillo Petruzzi -patrocinado por la abogada Gloria Cano, también de Aprodeh- y de la terrorista norteamericana de esa misma banda Lori Berenson. Los dos delincuentes, también del MRTA, también fueron indemnizados por mandato de la Corte.
Por cierto, Aprodeh parece haberse especializado en defender a esa banda dentro y fuera de los tribunales, pues hace unos años pidió que el MRTA sea retirado de la lista de organizaciones terroristas proscritas en Europa. La petición, obviamente, fue rechazada.
Un nuevo fallo contra el Perú sería injusto e inadmisible en el caso de los comandos porque en el expediente sobran pruebas y testimonios que demuestran que hubo asesinatos. Por ejemplo, tres peritajes, realizados por forenses notables en Europa y Estados Unidos, prueban que los terroristas murieron en combate.
El testimonio del japonés Hidetaka Ogura fue negado por los demás rehenes, incluso los japoneses que estuvieron a su lado cuando supuestamente vio vivo al terrorista Tito. ¿Un testigo desmentido por otros 70 puede decidir un proceso? Y los dos policías que avalan a Ogura se contradicen: uno dice que Tito era alto y flaco y el otro que era bajo y gordo. ¿Se puede condenar con testimonios así? Por eso la Corte Suprema absolvió a los comandos, Y también la Justicia Militar.
Algunas voces han planteado que, ante esa eventualidad, el Perú debería declarar inejecutable el fallo e iniciar de inmediato su retiro de la competencia de la Corte para los casos de terrorismo y narcotráfico. La Convención Interamericana de DDHH y el derecho internacional de los tratados lo permiten, así que la propuesta es perfectamente viable.
Veremos si el presidente Humala tiene el coraje de tomar esa determinación. Si lo hiciera, recibiría un espaldarazo de popularidad y también el respaldo de las fuerzas políticas democráticas.

Por Víctor Robles Sosa
28 – Abr – 2015

CARATULA DEL DIA 28 DE ABRIL



CARATULA DEL DIA 28 DE ABRIL

lunes, 27 de abril de 2015

NO SER INDIFERENTES CON LA INSEGURIDAD CIUDADANA



NO SER INDIFERENTES CON LA INSEGURIDAD 

CIUDADANA

El congresista Elard Melgar durante el debate por el voto de confianza al Presidente del consejo ministro Pedro Cateriano, solicitó no ser indiferente a la ‪#‎INSEGURIDAD‬ ciudadana, hizo también un reclamo debido a que en la provincia de ‪#‎BARRANCA‬ no se cumple con la promesa de instalar una jefatura policial, además informó que una comisaría fue inhabilitada que favorece al narcotráfico, ubicada en la vía "Los Libertadores" (ICA) en donde se descubrió que transitan el cártel de los Quispe Palomino. Por otro lado hizo mención al descuido en la AGRICULTURA por el tema de los reservorios de agua.

URRESTI POSTULARÍA AL CONGRESO Y JAVIER ALVARADO SERÍA EL CANDIDATO DE NADINE A LA PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA


URRESTI POSTULARÍA AL CONGRESO Y JAVIER


 ALVARADO SERÍA EL CANDIDATO DE NADINE A LA 


PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA

FUERTES RUMORES. En algún momento, durante la gestión del expresidente regional de Lima, Javier Alvarado Gonzáles del Valle, se comentaba la vinculación que esté tenía con la pareja presidencial y que sus aspiraciones a la presidencia nacional estaría con el nacionalismo.

Pues, está situación no estaría lejana, toda vez que se ha dado ha conocer que el controvertido exministro del Interior, Daniel Urresti, ya no buscaría la presidencia de la República, sino llegar al Congreso.

Este cambio en las ambiciones del nacionalismo, para las próximas elecciones generales del 2016, habría motivado que la pareja presidencial vuelvan su mirada al expresidente regional de Lima, con la intención de convocarlo para que sea su candidato presidencial.

Está información ha sido puesta en la mesa de la política nacional, luego que el semanal "Hildebrandt en sus Trece" publicará la nota con el título "Como se viene el 2016", donde considera a Javier Alvarado como el "verdadero candidato de Nadine Heredia" a la presidencia de la República.

Él (Alvarado), es el verdadero candidato de Nadie Heredia. Su otra opción era Martín Vizcarra, ex gobernador de Moquegua, pero él quiere ir al Congreso”, dice el medio impreso de César Hildebrandt, luego que una fuente le diera ese dato.

El informe periodístico de “Hildebrandt en sus Trece”, recuerda también que en el Perú, no ha ganado un outsider desde Alberto Fujimori y Ricardo Belmont. Ollanta Humala, nunca lo fue- precisan.

Hasta donde se sabe, Alvarado no postularía al Congreso de la República, sino buscaría llegar a la presidencia de la República ya sea con su propio partido "Triunfa Perú", que aún no completa las firmas para su inscripción, o con el Partido Nacionalista del Perú, de Nadine y Ollanta.



Tía María y lucha contra pobreza



El actual gobierno ha reducido la pobreza solamente 4 

puntos en cuatro años

La manera cómo se repite en Tía María, Arequipa, el libreto que se desarrolló para bloquear el proyecto Conga en Cajamarca eriza los cabellos a cualquiera porque, una vez más, se constata que el Estado, los partidos y el espacio público en general se muestran impotentes ante la estrategia del radicalismo antiminero. No vamos a negar los errores del Estado en proveer buenas carreteras, postas médicas, colegios y otros servicios como los hechos que favorecen a la prédica antiminera en su intención de  cancelar una inversión de US$ 1,400 millones de dólares, pero es evidente que ya no existen argumentos ambientales, porque, incluso, se usará agua de mar. Es evidente también que el radicalismo exacerba el conflicto en busca de víctimas fatales como una manera de legitimar la cancelación del emprendimiento minero, pero no hay respuesta válida.
Si el radicalismo triunfa en Tía María, entonces, se confirma otra vez una de las principales causas de la desaceleración económica. Y la cosa puede ir peor si avanzan sobre Las Bambas en Apurímac, una inversión de US$ 10,000 millones. La economía peruana se ha desacelerado dramáticamente por factores externos e internos, pero, sobre todo, porque la inversión privada ha comenzado a caer. ¿A qué nos referimos? En el Perú el total de inversión (pública y privada) representaba más del 25% del PBI.  Más de US$ 50,000 millones se invertían anualmente y el 80% de ese monto era aporte privado. Hasta el 2012 la inversión privada venía incrementándose a tasas de dos dígitos. Pero en el 2014 la inversión privada cayó en cerca de 2% y las cosas empezaron a cambiar.
El economista Juan Mendoza ha sostenido que si se hubiesen ejecutado todos los proyectos mineros pendientes se habría agregado cerca de 1.5% del PBI al crecimiento. Desde que se bloqueó Conga se han paralizado Galeno, Michiquillay, La Granja, Quellaveco, entre otros. Semejantes emprendimientos suman más de US$20,000 millones en inversión. Hasta el 2013 se invertían alrededor de US$ 10,000 millones en minería. En el 2016 el gobierno nacionalista nos dejará con menos de US$ 5,000 millones en este rubro. Y el argumento de los precios no funciona, porque si bien el precio del cobre y el oro han descendido en cerca de 50%, en la última década se incrementaron encima del 200%. Todavía, pues, hay enorme rentabilidad, sobre todo, si consideramos los bajos costos de producción en las minas peruanas.
¿Todo esto es relevante porque alguien es prominero? De ninguna manera. La desaceleración ha reducido dramáticamente el ritmo de reducción de la pobreza. Durante el quinquenio pasado la pobreza descendió en más de 20 puntos en tanto que, en el gobierno nacionalista solo se ha bajado 4 puntos. Pero lo más grave es que sin el impresionante incremento de los programas sociales de la administración humalista, el 2014 la pobreza habría aumentado.
Lo más terrible de todo es que el ministro de Economía, Alonso Segura, antes que mostrar preocupación por el giro en la lucha contra la pobreza del modelo peruano, presenta el aumento del gasto estatal como la gran fórmula salvadora. Nadie puede oponerse el gasto cuando se trata de evitar que aumente la pobreza, pero siempre vale recordar que la economía peruana no solo estuvo entre las primeras en América Latina por sus altas tasas de crecimiento sino, sobre todo, por la manera impresionante cómo se reducía la pobreza. Y ese modelo tuvo a la inversión privada como el motor principal.
27 – Abr – 2015