miércoles, 8 de abril de 2015

Las curiosidades de Toledo


Sobre las presuntas dudas del líder chakano en apoyar al Gabinete Cateriano

Cuando Pedro Cateriano comienza –al menos transitoriamente- a reducir las resistencias de la oposición de otorgarle el voto de investidura al Consejo de Ministros, súbitamente, el ex presidente, Alejandro Toledo, hace gala de una autonomía inesperada y se atreve a sostener que Perú Posible todavía no ha definido si respaldará al nuevo Gabinete que preside Cateriano.
¿Cómo se puede entender esta declaración? Difícil plantear una hipótesis, pero vale recordar que la organización peruposibilista fue la única que votó con firmeza y disciplina en contra de la censura del anterior equipo ministerial y que, además, ha sido el hombro sobre el cual se ha apoyado el nacionalismo durante toda la administración de Humala. En todo caso, la curiosidad toledista deja espacio para la suspicacia.
Si Cateriano logra limar ciertas asperezas con el fujimorismo y el aprismo, incluyendo posibles reuniones con Keiko Fujimori y Alan García, el espacio para la gobernabilidad se ensancha considerablemente, reduciendo los márgenes de las alianzas tradicionales que han caracterizado a la política peruana. ¿A qué nos referimos? A aquellos acuerdos que otorgaban apoyo político a cambio de impunidad, tal como parece haber sucedido con el respaldo peruposibilista al régimen desde que se destapó la olla de denuncias de Ecoteva.
De una u otra manera, Toledo se transformó en un político demasiado frágil luego de las imputaciones que lo vinculan indirectamente con cuentas en el exterior. Pero los votos de Perú Posible en el Congreso acrecentaron sus posibilidades de maniobra y acuerdos con el oficialismo. Todo eso ha funcionado a la perfección hasta la reciente censura del Gabinete.
Sin embargo los gestos inesperados de Cateriano con la oposición y las flores que ella también parece dispuesta a enviar a la PCM están desarrollando una verdadera vuelta de tuerca en el espacio público que descolocan a Toledo y quizá le devuelvan su verdadero tamaño y dimensión. Quizá en estos hechos también hallemos la explicación del aparente escepticismo de Toledo con respecto al voto de investidura del nuevo Gabinete.
Cuando una democracia funciona con altos estándares de gobernabilidad, cuando las instituciones consagradas en la Carta Política tienen una enorme potencia para tramitar el conflicto, generalmente, la política sube en calidad elevando todas las medidas y valores del espacio público. En ese contexto, hasta las alianzas tienen otra índole y naturaleza. Nadie sostiene que algo parecido sucede ahora en la política nacional, pero es evidente que el propio Toledo comienza a otear su desubicación en el nuevo panorama.
Sin embargo vale subrayar que en un sistema con alta gobernabilidad sería impensable el protagonismo que el líder peruposibilista ha tenido en la alianza con el nacionalismo durante el régimen de Humala. El sistema muy rápidamente se habría encargado de separar cualquier intención de politizar las investigaciones del caso Ecoteva y el nacionalismo no habría tenido necesidad de acuerdos que luego podrían costar.
En cualquier aproximación no se debe ignorar que contemplamos una curiosidad más de Toledo. El líder de Perú Posible duda de su apoyo al oficialismo en el preciso momento en que se puede producir una especie de milagro fraymartiniano en el que perro, pericote y gato de la política abandonen las rencillas acumuladas y se sienten a comer del mismo plato. Ver para creer.
Por Víctor Andrés Ponce
08 – Abr – 2015

CARATULA DEL DIA


CARATULA DEL DIA

martes, 7 de abril de 2015

¿Asistencialismo primero?


Sobre el empeño de anteponer los programas sociales al crecimiento económico.

El ex ministro de Economía y Finanzas Luis Carranza ha señalado que el gobierno está utilizando política y electoralmente los programas sociales con miras a los comicios del 2016. La titular de Inclusión Social, Paola Bustamante, lo ha negado de inmediato, pero el tema invita al debate porque ha sido planteado por una persona seria y, sobre todo, porque en democracia no se puede permitir que los recursos del estado sean utilizados para favorecer a una candidatura.
La ministra Bustamante ha señalado que garantiza el manejo técnico de dichos programas; sin embargo, hay hechos que despiertan la suspicacia. El primero es el incremento en mil millones de soles del presupuesto para este año pre-electoral, con lo cual según Carranza, el gasto en esos programas llegará a S/.,5,000 millones.
Otro hecho es el emplazamiento reiterado de la ministra Bustamante y del propio presidente Ollanta Humala a la oposición para que defina si va a continuar dichos programas. Este empeño indica que el nacionalismo se ha propuesto convertir esos programas en bandera electoral del 2015.
Un tercer hecho es la presencia constante de la señora Nadine Heredia en las ceremonias públicas de los programas Cuna Más, Pensión 65, Foncodes, Qali Warma y otros. Pero el tema de fondo es si estos realmente sirven para luchar contra la pobreza que sufre el 23% de la población (4.7% en pobreza extrema).
Gustavo Yamada, decano de la Facultad de Economía de la Universidad del Pacífico, ha señalado que de cada 10 peruanos que han superado la pobreza, 7 lo han hecho gracias al crecimiento económico, y solo 3 por las políticas sociales del Estado, entre los cuales los programas de apoyo social son un rubro más.
Otro economista de la Universidad del Pacífico, Enrique Vásquez, ha señalado que las filtraciones en esos programas -entrega de ayuda a quienes no la necesitan- sumarían 897 millones de soles, siendo las más altas las del Vaso de Leche (50.8%), Comedores Populares (44%), Desayuno Escolar (37%), Sistema Integral de Salud (SIS, 39.7%), Cuna Más (32.4%), Juntos (17.8%) y Pensión 65 (22.1%). Es decir, una buena parte de los fondos destinados a los pobres no les llega por la ineficiencia estatal o la corrupción.
Esos programas, además, son solo paliativos, no atacan la raíz de la pobreza que es la falta de un ingreso estable en el hogar. ¿Qué sirve más para que un campesino deje de ser pobre, darle 300 soles al mes o la infraestructura y el crédito que necesita para hacer producir su tierra? Los 300 soles solo lo hacen dependiente del estado y susceptible de ser manipulado por quien maneja el estado.
El crecimiento económico, en cambio, genera oportunidades de trabajo o de emprendimientos que liberan de la pobreza. También genera ingresos fiscales que permiten que el estado invierta en servicios básicos, seguridad, salud, educación, etc. Sin crecimiento el estado no tendría cómo financiar el desarrollo.
Solo en el período 2006-2012 el crecimiento redujo el número de pobres en un promedio de 8.4% anual y el de pobres extremos en 10.8%. Desde 1990 hasta el 2014, la pobreza total bajó de 57% a 23%, dando origen a la nueva clase media emergente y emprendedora.
Si el crecimiento económico ha rescatado de la pobreza -hasta ahora- al 34% de los peruanos, y si los programas sociales contribuyen poco a ese fin, ¿cuál debiera tener prioridad en las políticas públicas? Los programas son necesarios mientras haya pobres, pero la prioridad debe ser el único programa que elimina la pobreza de raíz: el crecimiento económico.
07 – Abr – 2015

Cateriano y el escorpión



Las dudas que asaltan a los peruanos sobre el nuevo jefe del Gabinete Ministerial.

Sorpresas te da la vida. El duro Pablo Cateriano se ha convertido en un presidente del Consejo de Ministros conciliador que dialoga con todos, inclusive con quienes toda su vida ha considerado una suerte de “peste política”, el Apra y el fujimorismo. ¿La Semana Santa nos dejó un milagro político o estamos ante una estrategia para obtener el voto de confianza del Congreso? Imposible saberlo todavía.
Quienes apostamos por la democracia deseamos que sea lo primero, que Cateriano haya cambiado el fundamentalismo anti por la tolerancia, la exclusión sectaria por la amplitud democrática. En suma, que haya entendido que es imposible ser demócrata y ejercer a la vez la intolerancia política y la exclusión autoritaria.
Quienes dudan de Cateriano podrían evocar la fábula de la rana y el escorpión: éste le pidió a aquella que lo ayudara a cruzar el río prometiéndole que lo le haría daño, pero a mitad del río le clavó su aguijón. Agónica, la rana le preguntó ¿cómo has podido?, y el escorpión le respondió “lo siento, es mi naturaleza”. ¿Podrá Cateriano contra su naturaleza anti?
Una gran duda que nos asalta es si Cateriano seguirá siendo el mismo que le pedía “luz verde” a Nadine Heredia o si hará respetar la Constitución impidiendo toda injerencia indebida en su Gabinete. Es decir ¿tendrá poder real y autonomía o será una comparsa más de los devaneos políticos de la primera dama?
Hay quienes creen que tendrá más poder y autonomía que sus antecesores en la PCM por ser hombre de Mario Vargas Llosa y porque al gobierno no le conviene pelearse con el vehemente Nobel. Esto puede ser cierto, pero nadie podría asegurarlo. En todo caso saldremos de la duda en cualquier momento, cuando el presidente Ollanta Humala dispare sus baterías contra la oposición, tal como lo ha hecho cada vez que un jefe de Gabinete intentó tender puentes hacia ese sector, o cuando la señora Heredia decida “despachar” con “sus ministros”.
En ese momento Pedro Cateriano tendrá que optar entre seguir los pasos del complaciente Juan Jiménez Mayor o los de César Villanueva, que duró menos de cuatro meses por no permitir las intromisiones de la esposa del presidente en su Gabinete.
Más allá de las especulaciones, los peruanos esperamos que el señor Cateriano tenga la lucidez necesaria para llevar al Perú por un buen rumbo. Será imposible que recupere la confianza de la inversión privada, herida de muerte por la mala política del gobierno nacionalista, pero al menos podría aliviarla si logra detener la polarización y empezar a remover las trabas burocráticas que frenan las inversiones.
Pero sus aportes más importantes serían, sin duda, primero asegurar que en el proceso electoral del 2016 no se utilicen los recursos del estado para favorecer al candidato del gobierno y atacar a los otros candidatos; y segundo asegurar una transferencia del gobierno limpia y ordenada. Con eso sería suficiente. ¿Es acaso pedir mucho?
Por Víctor Robles Sosa
07 – Abr – 2015

El pacto Alan y Vargas Llosa


¿Se cocina una alianza entre el ex presidente y el Nobel contra el fujimorismo?

Los congresistas apristas Mauricio Mulder y Javier Velásquez son los alfiles de la estrategia de García para crear un escenario favorable a su candidatura: “evidenciar la falta de liderazgo humalista”. Primero, llevaron de las narices a la oposición parlamentaria en contra de la “ley pulpin” logrando derogarla por amplia mayoría en el Congreso. Los tecnócratas del MEF salieron derrotados y se debilitó la legitimidad del gobierno. El objetivo no eran los votos juveniles sino empequeñecer al gobierno. Lo consiguieron.
El Apra no acudió al diálogo convocado por Ana Jara, al que llamaron “Té de tías para la foto”, incluso denunciaron el sabotaje de Ollanta Humala. Fueron capaces de trazar la línea de fuego de la oposición parlamentaria y sumar a algunos medios para exigir el cambio de ministros (Urresti, Mayorga, Figalo, etc.) Lograron que Urresti sea percibido como un militar ramplón acusado de asesinar a periodistas.
La cereza de la torta política fue la censura a la PCM Ana Jara. El Apra lentamente creó una corriente de opinión contra el espionaje de la DINI. Agitó y difundió en todas las tribunas el carácter “montesinista” del gobierno y logró que la oposición parlamentaria -cada bancada con juego propio- censure a la premier Ana Jara. Esta fue la mayor derrota política del gobierno.
El gobierno nacionalista acusó el golpe y designó a Pedro Cateriano, un político “liberal” cercano a Vargas Llosa, con el objetivo de “jaquear al Parlamento y enfrentarse políticamente al Apra y al fujimorismo”. Es decir, devolverle la iniciativa política al gobierno. Imposible.
García, sonríe y repite una frase de Haya de la Torre: “el aprismo se mantendrá en serena y vigilante expectativa”. Cateriano, inmediatamente responde: “Estoy de acuerdo con el ex presidente García”. ¿Qué significa este cambio de actitud en un solo día? Simple, Vargas Llosa y García tienen un enemigo común: el fujimorismo. Posiblemente veremos a Mulder y Velásquez defendiendo a Cateriano en el Congreso y otorgándole el voto de investidura.
Todo lo harán por la “gobernabilidad y la democracia”. Las declaraciones de García y  la búsqueda de “contactos” con el  Apra que hará Cateriano son el juego de alfiles de Vargas Llosa y García.
Cateriano ha pedido que lo “escuchen”. El Perú no oficial -no representado en el Congreso-, que sufre el frenazo económico, la disminución de la inversión pública y privada; el creciente desempleo, la inseguridad, los desastres naturales, que no tiene agua ni crédito agrario, que reclama aumento de salarios, gas barato; y los arequipeños arrinconados por los anti mineros de Islay, ¿escucharan a Cateriano? No creo. Peor aún, se organizan para protestar masivamente.
La alianza entre Vargas Llosa y el Apra, no es una alianza política extraña. El Apra ha demostrado a través de su historia “realismo político”.  Es evidente la estrategia aprista: construir un “Frente por la Democracia” que se desafíe al “fujimorismo autoritario”.
Existe otra fuerza que se organiza desde las regiones, con los jóvenes que encabeza PPK. La estrategia es diferente: primero se discute el programa y luego se pacta. Este es otro frente, otra lógica anti fujimorista, anti autoritaria.
Esta no es una batalla del marketing político, es fundamentalmente una lucha política en el campo popular. Es vencer y derrotar la desconfianza popular, el desprestigio de la política. Es persuadir y convencer que la democracia es mejor que el autoritarismo, y que los peruanos somos capaces de construir una república democrática.
Por Tino Santander
07 – Abr – 2015

CARICATURA DEL DIA


CARICATURA DEL DIA

lunes, 6 de abril de 2015

Algo huele muy mal


Las repentinas y sorprendentes piruetas políticas de

 Alejandro Toledo y su bancada.

Tres hechos extraños y sucesivos, protagonizados por Alejandro Toledo, Carmen Omonte y la bancada de Perú Posible, invitan a la suspicacia política, por las circunstancias en que se producen. Pareciera que detrás de esos actos hubiese un afán de ejercer una suerte de chantaje político al presidente Ollanta Humala.
Veamos los hechos. Primero, el domingo 29 Toledo declaró al diario Correo que, siendo presidente y en plena campaña electoral del 2006, constató en persona que, en la valija diplomática de la agregada comercial de Venezuela en Panamá, se intentó introducir ilegalmente al Perú US$850,000 dólares en efectivo. Y dijo además que los servicios de inteligencia habían detectado que esa clase de envíos se estaba produciendo de manera frecuente.
Al día siguiente, la congresista de Perú Posible y ex ministra Carmen Omonte declaró a la prensa que “es poco probable” que su bancada parlamentaria vote contra el pedido para censurar al Gabinete Ministerial que preside su colega parlamentaria Ana Jara.
¿Coincidencia que Toledo y Omonte hagan declaraciones que perjudican a Humala y al gobierno después que la Fiscalía decidió acusar al líder chakano del presunto delito de lavado de activos a instancias de la procuradora Julia Príncipe? En política no hay coincidencias.
Al parecer Toledo le ha enviado dos mensajes a Humala: Se mucho sobre el dinero que llegaba de Venezuela durante la campaña del 2006, y la bancada de Perú Posible puede sumarse a la oposición para censurar al Consejo de Ministros.
Pero a despecho de las amenazas entre líneas, a la hora de votarse la censura en el Congreso la bancada toledista se alineó en apoyo del Gabinete Jara. La pregunta emerge sola: ¿Qué ocurrió en las últimas horas que hizo cambiar de posición a Perú Posible? ¿Acaso el gobierno separará de su cargo a la procuradora Príncipe, tan incómoda a Toledo? ¿El presidente Humala volverá a reunirse con el Fiscal de la Nación interino, Pablo Sánchez, y luego también serán cambiados los fiscales del caso Ecoteva? Ya veremos qué sucede en los próximos días.
En cualquier caso, llama la atención que el ex presidente haya declarado sobre esos envíos ilegales de dinero venezolano nueve años después de ocurridos los hechos. ¿Por qué esperó tanto tiempo para hacerlo? ¿Cuánto más sabe sobre esos envíos? ¿Por qué no denunció el caso en su momento como una intromisión del régimen chavista en el proceso electoral peruano?
La oposición en el Congreso tiene aquí una rica veta para investigar la penetración chavista en la política peruana y también sobre la presunta percepción de dinero ilegal en la campaña electoral del actual presidente en el 2006. Toledo ha puesto en el disparadero político a Humala y, de paso, se ha puesto él mismo en esa situación.
Una vez más, el ex presidente se ha dejado arrastrar por esa compulsión recurrente que le hace hablar primero y pensar después; una compulsión que en el caso Ecoteva lo ha puesto al borde de ser llevarlo al banquillo de los acusados y eventualmente a una prisión. Y aún así no aprende.
Por Víctor Robles Sosa 
Mar – 2015