martes, 6 de septiembre de 2016

Julio Cotler y el humalismo

El odio con que algunos intelectuales ven al fujimorismo


El sociólogo Julio Cotler ha señalado, en una entrevista, que el fujimorismo persigue y ataca a Ollanta Humala y Nadine Heredia porque “no tiene otra agenda”, ya que la “pareja presidencial” no tiene hoy ninguna importancia. Es muy probable que el profesor Cotler tenga toda la razón, aunque Ollanta o Nadine se podrían aventurar a postular a las elecciones del 2016. Pero atreverse a pronosticar eso es algo digno de pitonisa.
En otra parte de la entrevista el profesor Cotler indica que es muy “sofisticada” la idea de una venganza del fujimorismo hacia los Humala porque no indultaron a Alberto Fujimori, y que la acusación de usurpación contra Nadine Heredia será muy difícil de comprobar. Quizá también en este caso el profesor Cotler tenga toda la razón. Y si no la tiene, debemos otorgarle el beneficio de la duda.
Pero el gran problema del profesor Cotler es que todo lo reduce al interés del fujimorismo. Y eso no es cierto. Una mayoría de peruanos está interesada en saber qué ocurrió durante el gobierno de Ollanta Humala; y de forma concreta, cuál fue el papel de la primera dama en esos cinco años. Es obvio que Heredia ha tomado todas sus precauciones y que será muy difícil encontrar alguna firma de ella en decisiones gubernamentales. Pero el Perú entero fue testigo de las intromisiones de Heredia en la gestión de lo público. No es necesario hacer un recuento de los innumerables mangoneos a ministros y funcionarios. ¿O debemos hacerlo? ¡Si hasta su ex abogado —Omar Chehade— ha escrito un libro sobre eso!
Es cierto que en un sector intelectual hay una tirria —con razón o no— hacia el fujimorismo. Lo lamentable es que esa animadversión impide el análisis honesto y enciende las pasiones. De allí que el fujimorismo se haya convertido para ellos en un monstruo incapaz de tener algún valor. Por ejemplo, no ha merecido mayor atención el voto naranja mayoritario a favor del gabinete del PCM Fernando Zavala. Y ese ha sido un desprendimiento totalmente democrático. ¡Hasta en la guerra se le otorga algo al enemigo!
La pareja presidencial tiene mucho que explicar. Y no precisamente al fujimorismo, sino a una mayoría de peruanos que vieron cómo dos aventureros gestionaron el poder. Quizá el profesor Cotler no pudo ver lo que sucedió en estos últimos cinco años.
Iván Arenas

Caricatura del día


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domingo, 4 de septiembre de 2016

PPK ofrece a Chile renuncia peruana a 200 millas marinas

PPK ofrece a Chile renuncia peruana a 200 millas marinas

Piden al Congreso parar “entreguismo de energía”

El analista en temas internacionales, contralmirante (r) Hugo Ramírez Canaval,pidió al Congreso parar la pretensión del presidente Kuczynski de venderle energía eléctrica a Chile, hasta que se solucionen los graves déficits de energía que afectan a los pueblos andinos de Puno, Cusco y Arequipa.
Asimismo, consideró necesario rechazar el pedido chileno de una ley especial para explotar al mar peruano, porque se trata de un pedido enmascarado para que el Perú renuncie a las 200 millas marinas y se adscriba  a la Convención del Mar-Convemar, de la que Chile es firmante y el Perú no, y que solo garantiza un mar territorial de 12 millas.
Expresó que “detrás del primer pedido de venta de energía eléctrica al norte chileno hay una gestión lobista, de la que el mandatario es experto, dirigida a beneficiar al consorcio minero chileno Codelco y grupos mineros privados que operan en el norte chileno y necesitan energía para activar sus concesiones mineras otorgadas por las gestiones de Piñera y Bachelet”.
Respecto al pedido de Bachelet “del cambio de una norma llamada Ley de Libertad de Comunicación, que permita el libre tránsito de embarcaciones chilenas por alta mar peruano”, señaló que se trata de grosero eufemismo, pues el pedido en el fondo es de una ley por la cual el Perú renuncia a las 200 milllas marítimas y se someta a la Convención del Mar- Covemar, que rechaza las 200 millas y establece para los países solo una jurisdicción territorial, no soberanía, de 12 millas marinas.

viernes, 2 de septiembre de 2016

El IGV en el centro del debate

El IGV en el centro del debate


Cuando todo parecía indicar que el gobierno de PPK daba marcha atrás y no incorporaba la rebaja del IGV (en 1%), en la solicitud de facultades legislativas al Congreso, finalmente decidió hacerlo. Entonces ese será uno de los temas centrales del debate, cuando el Congreso discuta si procede o no dicha delegación y hasta qué ámbitos. Tres razones explican esta decisión: la primera es la popularidad del planteamiento, que según la última encuesta de GFK bordea el 61% de respaldo. La segunda es que el nuevo gobierno y el MEF, han obtenido nueva información sobre la situación fiscal, que les permite mirar con optimismo la medida. La tercera es que nuevos sectores se han sumado a la propuesta, tal como ocurre con la defensa de esta propuesta realizada por Víctor Andrés García Belaunde, Pablo Secada y Javier Zúñiga, entre otros.  
En Latinoamérica la gran mayoría de países tienen en promedio un IGV menor que el Perú. Es el caso de Brasil (17%), México y Colombia (16%), Honduras y Paraguay (15%), Ecuador, Venezuela y Guatemala (12%), Bolivia (13%), Puerto Rico (11,5%), Paraguay (10%) y Panamá (7%). Solo países como Uruguay (22%), Argentina (21%), Chile (19%), tienen una carga impositiva más alta. Países como Francia tienen un IGV diferenciado en cuatro tipos: 4%, 8%, 12% y 18%, según el tamaño de los agentes económicos, y sin embargo su economía goza de buena salud y con alta capacidad de redistribución.
Todo parece indicar que el consenso inicial que se está construyendo sobre esta oferta bandera, que fue propuesta por PPK en reiteradas oportunidades, en la campaña electoral —recordemos que el entonces candidato presidencial propuso rebajar este impuesto incluso hasta un 15%— es que la rebaja debe realizarse de manera gradual, en promedio un punto por año; pero evaluando la afectación a la caja fiscal y en qué medida se ensancha la pirámide de contribuyentes. Además, se debe tomar en cuenta que en diciembre del 2014 el IGV era el impuesto más importante recaudado (52% de los impuestos tributarios).
Según el Banco Central de Reserva (BCR), el IGV era el 8,2% del PBI en el 2010, y pasó a ser el 8,7% en el 2014. Es decir, de aplicarse la medida, lo acertado sería hacerlo cuando se inicia un gobierno y con la esperanza de que en el 2017 ya estemos ante un repunte del crecimiento económico; arañando el 5% como se ha propuesto el MEF. Contrariamente a lo que piensan muchos críticos de esta medida, toda acción de disminución de un tributo no necesariamente puede convertirse en una menor recaudación. Al revés, podría contribuir a aumentar los volúmenes de las transacciones. La propuesta de PPK lograría atraer a los inversionistas, lo que concretaría su viabilidad, como sucede en los países desarrollados en donde incluso el IGV llega al 12%.
La ejecución de esta medida podría ir aparejada de otras, muy eficaces, para ensanchar la base tributaria. ¿Por qué no poner en cuestión los 350 ítems de transacciones por los cuales no se paga el IGV? ¿Por qué no revisar las exoneraciones tributarias? ¿Por qué mantener el privilegio de las universidades privadas que no pagan Impuesto a la Renta, beneficio que no ha dado ningún resultado para mejorar la calidad universitaria y fomentar la investigación? ¿Por qué no poner candados para evitar que, en un nuevo gobierno, la planilla estatal, en solo cinco años, haya aumentado en 35,000 empleados públicos, como ha pasado en el gobierno humalista, y que tengamos el Congreso más caro de Latinoamérica, con 4,250 empleados? ¿Por qué seguir permitiendo que un grueso sector de profesionales —como médicos, odontólogos, ingenieros, etc.— no paguen Impuesto a la Renta en el ejercicio profesional privado? Si un taxista lo hace diariamente pagando el IGV por diversos motivos, ¿porque mantener ese privilegio en un amplio sector de la clase media?
Si en algo puede ayudar el debate sobre la viabilidad de una rebaja del IGV hasta un 15% en los próximos cinco años, es volver a poner en el centro del debate una reforma tributaria integral y las metas de formalización, simultáneamente a una reforma del Estado. Los que se oponen, quizá sin proponérselo, en el fondo contribuyen a mantener el statu quo.

Neptalí Carpio

EL BAILE DE LA REBAJA DEL IGV

EL BAILE DE LA REBAJA DEL IGV


PPK dice no, pero Gabinete Zavala sí

No obstante que en la jornada de votación de la investidura la oposición arrojó un salvavidas exigiendo que el Ejecutivo informará sobre cómo dejó el nacionalismo las cuentas fiscales, y no obstante también que el propio Jefe de Estado había postergado la iniciativa para mejores tiempos, el Gabinete Zavala ha anunciado que en la solicitud de delegación facultades está la reducción del IGV en un punto.
Pero lo más absurdo es que al mismo tiempo se anuncia que se incrementará el impuesto a la renta, que tiene que ver directamente con el aumento de la inversión privada. Todo se presenta incoherente, tiene un tufillo de irresponsabilidad, a menos que a un súbito “estratega” dentro del Gabinete se le haya ocurrido que Fuerza Popular y la oposición legislativa son demasiados responsables y no aprobaran la delegación del cambalache tributario. Si las cosas fuesen así, eso sería jugar a la política y renunciar a la gobernabilidad.
¿Qué sucedería si la oposición —calculando también sobre aprobaciones y desaprobaciones— simplemente tramita el pedido para que el muerto sea exclusiva responsabilidad del Ejecutivo? ¿Qué sería del país? Todo tiene un límite.
Todos los economistas y especialistas serios han señalado que rebajar en un punto el IGV cuando el déficit fiscal es del 3.3% del PBI, cuando ha caído la recaudación, cuando se ha incrementado la deuda pública al 25% del PBI y cuando el gobierno pretende incrementar el gasto público, resulta un verdadero despropósito. El propio PPK recogió el guante y anunció que se postergaba una iniciativa que iba a significar S/. 3,000 millones menos para el fisco. Pero “el político” parece haber aconsejado jugar con el IGV. Y, sobre la marcha, el periódico antifujimorista anunció que la oposición se oponía a la rebaja.
El gran problema es que esta vez se les puede haber pasado la mano, porque la oposición no puede ser el eterno salvavidas de una administración que tiene que ordenarse con algo más que urgencia. Durante la jornada de la votación de investidura la oposición, como se dice, curó en salud a la nueva administración exigiendo detalles sobre el desastre nacionalista. Si en el Ejecutivo no se entiende que gracias a ese impulso cualquier logro será mejor valorado por la ciudadanía y cualquier déficit será mejor comprendido por el elector, simplemente no están mirando las cosas desde la política.
Ahora viene el asunto del IGV, y la oposición también tiene que salvar a una administración que pretende incrementar el gasto social con uno de los huecos fiscales más alarmantes de los últimos 25 años, pero además con rebaja tributaria. Un punto menos del IGV no se compensará con el aumento del impuesto a la renta que, por otro lado, afectará las expectativas de crecimiento de la inversión privada para el 2017.
Vista las cosas así, no puede haber tanta irracionalidad en el Gabinete Zavala. Por lo tanto, debe tratarse de una apuesta: la oposición niega la facultad para rebajar el IGV y la administración PPK se evita postergar una promesa electoral. Y si las cosas salen mal, quizá el muerto caiga sobre la espalda opositora. Demasiado, demasiado.
Todo parece indicar que esta vez el Gabinete Zavala pisará una cáscara de plátano porque la oposición ya ha demostrado que tiene escuela política. Pero jugar a “la política” con la gobernabilidad tiene un límite.


Víctor Andrés Ponce

CARICATURA DEL DIA

CARICATURA DEL DIA

jueves, 1 de septiembre de 2016

De analista a funcionario

De analista a funcionario


El “cambio de chip” le está costando a los actuales ministros

Pasar de la cómoda silla de analista, candidato, asesor, periodista u oenegero a sentarse en los movedizos sillones del gobierno requiere un rápido “cambio de chip”, so riesgo de parecer un competidor de patinaje en estilo libre, como ha venido sucediendo con varios ministros y hasta con el propio presidente. Al parecer, algunos están tardando en descubrir que una vez en la silla cada gesto, comentario, acusación, palabra tiene impacto. Por el bien de la gobernabilidad, espero que la lección haya sido aprendida, ya que esta agradable complacencia mediática es inequívocamente efímera.
Es en materia de seguridad ciudadana e inteligencia donde las expectativas ciudadanas son razonablemente más impacientes. La población está harta del continuo deterioro de su seguridad, sin que se aprecie un intento inteligente de cambio en las organización ni en la formación o control de las personas que las integran. El plazo para que este gobierno eche esto a andar se acorta. El día 101 se lo van a exigir.
Espero sinceramente que el ministro Basombrío preste más atención a los resultados y no continúe la malsana costumbre heredada de escudarse tras el monto de dinero gastado. Gastar es fácil, y gastar mal más fácil aún, sobre todo cuando hay una suborganización enquistada con elaborada habilidad para hacer tropezar a los ministros. Aun gastando bien, lo único que contará de su gestión, a ojos de la población, serán los resultados.
Lo mismo sucede en la DINI, ente encargado de analizar lo que producen las agencias operativas del SINA para anticipar escenarios de conflicto social, riesgos y amenazas humanas naturales. Todo indica que la DINI fue reducida durante el nefasto quinquenio pasado a un generador de operativos secretos de ilegal e improductivo seguimiento e intercepción telefónica. No deja de llamar la atención que a un mes de gestión, la DINI siga dirigida por la persona a quien Humala la encargó en la supuesta reorganización (evidentemente ficticia) del 2015. ¿Quo vadis?
Sucamec recibió una pesada herencia, que apesta a deliberada mala fe. La administración Humala dejó un paralizante embalse de casi 43,000 expedientes de permisos y licencias de importación, comercialización y uso de armas, municiones, pirotécnicos y explosivos, y un reglamento de la ley (de la materia) deficiente y de promulgación deliberada y notoriamente tardía. Un reglamento que además de excederse ilegalmente en algunos temas viene ocasionando incomodidad en los usuarios individuales respetuosos de la ley. Además, continúa entrampando el desarrollo, al subsistir (por responsabilidad heredada) un embalse y un entorno reglamentario que dificulta la pronta satisfacción, dentro de la legalidad, de la demanda de explosivos para minería y construcción, y de la demanda de vigilantes para cubrir las posiciones que deben dejar los policías.
ONAGI se convirtió en una agencia de empleos nacionalista. Complicada tarea de limpieza y desminado le toca al Gral. PNP (r) Roberto Villar, cuya calidad humana y profesional conozco personalmente.
Migraciones, cuyo actual jefe es hermano del encargado de la DINI por Humala, resulta también una pieza clave para la seguridad ciudadana, en estos tiempos de globalización del crimen (narcotráfico, terrorismo, lavado de activos, tráfico de personas), y sobre todo de cara a APEC y los Juegos Panamericanos.
La tarea es difícil. Si el plan esbozado en campaña electoral llegó a trabajarse, aterrizando en detalles reales, lo será menos, siempre y cuando el diagnóstico y las propuestas de solución hayan sido acertadas y ajustadas a la realidad. Por el bien del país, espero que así sea.
Dardo López-Dolz